Manejar las emociones es una habilidad que todos necesitamos para tener éxito en la vida, y es algo que aprendemos desde una edad temprana. Para los niños que han experimentado un trauma, aprender a autorregularse puede resultar especialmente difícil.
Pero no es imposible.
Como cuidador, eres uno de los maestros más importantes que tiene tu hijo cuando se trata de manejar emociones. Sigue leyendo y descubre nuestros mejores consejos para el manejo de emociones en niños.
Manejo de emociones: panorama general
Navegar por el mundo puede ser una tarea desalentadora para un niño que experimenta sobrecarga sensorial, cuando una avalancha de estímulos —visuales, auditivos, olores, texturas— se vuelve abrumadora. Como padre, comprender e identificar los signos de la sobrecarga sensorial es crucial para ayudar a tu hijo a manejar sus emociones.
Empieza por reconocer los factores desencadenantes de tu hijo. Aquí hay algunos a los que debes estar atento:
- Dificultad para concentrarse
- Ruidos fuertes
- Luces brillantes
- Espacios llenos de gente
No te preocupes, esto es más común de lo que crees. Aunque puede haber varias razones para este tipo de comportamientos, la raíz de estas preocupaciones podría estar relacionada con la sensibilidad sensorial.
Ya sea que una sobrecarga sensorial sea inherente desde el nacimiento o se haya desarrollado a raíz de un trauma, tu hijo puede tener problemas para autorregularse debido a esta sensibilidad. El Child Mind Institute define los problemas de procesamiento sensorial como “dificultades para integrar la información de los sentidos, lo que puede abrumar a los niños y resultar en comportamientos confusos.”
Aunque estas conductas suelen asociarse con el autismo, muchos niños que no están en el espectro —y que no tienen ningún otro diagnóstico— también pueden tener estas dificultades.
Algunos niños luchan con problemas de procesamiento sensorial, lo que puede llevar a comportamientos como:
- Tener una crisis emocional en la tienda
- Llorar y luego calmarse
- Perder el control y volverse violentos
- Romper cosas
- Comer de manera selectiva
- Tener dificultad para sentarse y quedarse quieto
- No responder cuando se les llama por su nombre
- Parecer que ignoran a los demás
Los niños no nacen sabiendo cómo calmarse y tranquilizarse. Sin embargo, como padres, podemos enseñarles cómo aprender a regular sus emociones. Según la Dra. Jennie Trocchio, Ph.D., la autorregulación es la base de todo aprendizaje y desarrollo. “[La autorregulación] significa estar calmado y alerta en cuerpo y mente, cuando tu hijo puede concentrarse y atender al mundo que lo rodea en situaciones de estrés”, explica.
Fundamento de la autorregulación
Las bases de la autorregulación se construyen en los primeros tres años de vida, cuando un niño es más vulnerable. La autorregulación depende de las relaciones. Eso significa que no podemos esperar que nuestros hijos se controlen a sí mismos si nosotros, como padres y cuidadores, no somos capaces de modelarlo.
Por eso, es importante ser conscientes de nuestras propias formas de manejar el estrés o enfrentar situaciones difíciles.
Si te preguntas cómo ayudar a un niño desregulado, el primer paso es reflexionar en cómo actúas cuando te sientes abrumado.
Cuando estamos a punto de derrumbarnos, ¿cómo respondemos? ¿Sabemos cómo regular nuestro propio cuerpo? Recuerda: debemos ser capaces de calmarnos y autorregularnos antes de esperar que nuestros hijos lo hagan, ya que ellos reflejan nuestro nivel de regulación.
Cómo empezar a manejar las emociones
Aquí tienes algunos consejos para ayudar a tus hijos a aprender a autorregularse.
1. Practica la co-regulación
La Dra. Jennie la describe como “cuando su tormenta se encuentra con nuestra calma”. En medio de una situación aterradora para tu hijo, ponte a su nivel, reconoce cómo puede estar sintiéndose y asegúrale que lo superarán juntos.
2. Utiliza herramientas terapéuticas
Mantas con peso o collares masticables pueden servir como apoyo, tanto antes de una crisis como después, para ayudarle a calmarse. Sin embargo, estas herramientas no deberían reemplazar tu relación.
3. Ofrece a tu hijo opciones tranquilizadoras
Cuando notes que empieza a desestabilizarse, ayúdale a alcanzar un estado de calma y alerta antes de esperar más de él.
Estas ideas son solo un punto de partida en la conversación sobre la regulación. Te animamos a participar en una de nuestras capacitaciones EPIC gratuitas en línea para aprender más sobre cómo ayudar a tu hijo a regularse.
CONCLUSIÓN CLAVE
La autorregulación es la base de todo aprendizaje y desarrollo, pero debe enseñarse. Tú eres la herramienta más efectiva para mostrarle a tus hijos cómo hacerlo. Lidera con el ejemplo y dale a tu hijo tiempo para desarrollar esta nueva forma de regular sus emociones. Si también luchas con el manejo de tus emociones, lee este artículo sobre cómo enfrentar situaciones de alto estrés como padre.
ACTIVIDAD
La próxima vez que tu hijo experimente emociones intensas, ayúdale a reiniciar jugando Respira y confía. Esta actividad sencilla ayuda a los niños a enfocarse en la respiración y a recordar que Dios siempre está cerca. ¡Encuentra este juego y muchos más ahora en la colección de Momentos Cotidianos™!
PREGUNTAS DE APLICACIÓN
- La próxima vez que tu hijo tenga una crisis emocional, ¿cómo puedes ayudarlo a autorregularse?
- ¿Cómo puedes modelar la autorregulación para tu hijo la próxima vez que te sientas abrumado(a)?
VERSÍCULO CLAVE
Mejor es ser paciente que poderoso; más vale tener control propio que conquistar una ciudad.
ORACIÓN
Padre celestial, tu Palabra dice que uno de los frutos del Espíritu es el dominio propio. Te pido que me enseñes a cultivarlo en mi hijo y que también me muestres cómo vivir esta cualidad en mi día a día. En el nombre de Jesús, amén.
