Cuando la habitación esté ordenada, agradece a tu hijo por su ayuda.
Di: ¡Gracias por ayudar a limpiar tu habitación! ¿Sabes? Jesús puede hacer lo mismo por nosotros, pero por dentro. A veces, sentimos que hay un tornado de dolor, tristeza y confusión en nuestra mente y corazón. Pero Jesús puede ayudarnos. Eso no significa que todo desaparezca mágicamente, pero Él nos da paz y consuelo cuando más lo necesitamos.
Comparte la esperanza de la Palabra de Dios y oren juntos.
Les dejo un regalo: paz en la mente y en el corazón. Y la paz que yo doy es un regalo que el mundo no puede dar. Así que no se angustien ni tengan miedo.
Juan 14:27 (NTV)
Querido Padre Celestial, nuestro mundo y nuestros corazones pueden llenarse de tanto dolor y sufrimiento. Por favor, llénanos con Tu paz. Sana nuestros corazones con Tu perfecto amor. En el nombre de Jesús, amén.