Mira tu calendario por un momento.
En Estados Unidos, el Día de Acción de Gracias está a solo unas semanas y la Navidad y el Año Nuevo llegan poco después.
¿Ya has hablado con el otro padre de tu hijo? Si solo pensar en tener una conversación sobre la crianza compartida durante las fiestas te genera ansiedad, este artículo es para ti.
Todavía estás a tiempo. Empecemos a planificar desde ahora.
La realidad de tu hijo en la crianza compartida
Para un niño que ha vivido el trauma de la separación familiar, el período que va desde el Día de Acción de Gracias hasta el Año Nuevo no es simplemente una temporada de celebraciones. Son semanas de cambiar de hogar, de ver alteradas sus rutinas y de experimentar un duelo silencioso por la familia que una vez fue.
Esto no es rebeldía ni falta de gratitud. Es biología.
Los niños que han vivido experiencias traumáticas experimentan cambios reales en su cuerpo, su cerebro, su comportamiento y su manera de interpretar el mundo. Las fiestas no crean esos cambios, pero sí pueden activarlos. Nuestro Padre celestial “sana a los de corazón quebrantado y les venda las heridas” (Salmo 147:3), y ve lo que tu hijo está cargando, aun cuando nadie más alrededor de la mesa lo note.
Por qué la crianza compartida durante las fiestas comienza en octubre
Esperar hasta la semana anterior al Día de Acción de Gracias o a la Navidad prácticamente garantiza que las decisiones las tomen adultos estresados que reaccionan de forma impulsiva. La mejor manera de evitarlo es planificar con anticipación, teniendo en cuenta algo que el sistema nervioso de un niño que ha vivido experiencias traumáticas necesita casi más que cualquier otra cosa: la previsibilidad.
La previsibilidad ayuda a crear lo que los profesionales informados sobre el trauma llaman una sensación de seguridad. Esta sensación de seguridad va más allá de estar físicamente a salvo. Es la experiencia interna de saber qué esperar, confiar en que los adultos tienen el control y creer que tus necesidades serán atendidas y protegidas. Para los niños que han vivido trauma, la incertidumbre puede sentirse amenazante, incluso cuando no existe un peligro real.
Y creo que, como padres solteros, también valoramos la previsibilidad. Un calendario para las fiestas comunicado con varias semanas de anticipación es una intervención informada sobre el trauma. Le comunica al sistema nervioso de tu hijo: “Los adultos tienen un plan. Estás seguro”.
Procura tener definido un calendario básico para la crianza compartida durante las fiestas antes de que termine octubre.
Antes de comenzar
Antes de comunicarte con el otro padre de tu hijo, haz una pausa.
La meta es llegar a la conversación desde la calma, no desde la reacción impulsiva. La Intervención Relacional Basada en la Confianza (TBRI®) enseña que los niños sanan dentro de relaciones seguras y de confianza, y que esa sanidad comienza cuando los adultos están dispuestos a poner las necesidades del niño por encima de sus propios conflictos, heridas o resentimientos.
Como cristianos, también estamos llamados a reflejar el carácter de Cristo en la manera en que nos relacionamos con los demás. La Biblia nos exhorta a ser “prontos para oír, tardos para hablar y tardos para airarnos” (Santiago 1:19). Incluso en relaciones de crianza compartida que pueden ser difíciles, estamos llamados a reflejar el fruto del Espíritu: amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio (Gálatas 5:22-23).
Santiago 1:5 nos recuerda que Dios da sabiduría generosamente a quienes la piden. Ora antes de comunicarte con el otro padre. Pide sabiduría, no ganar la discusión.
Cómo iniciar la conversación sobre la crianza compartida durante las fiestas
Permite que tres palabras guíen la conversación: “nuestro hijo necesita”. Elige una forma sencilla de comunicarte, como un mensaje breve o una llamada corta, y enfoca la conversación en estas tres preguntas que abarcan toda la temporada festiva:
- ¿Qué necesita nuestro hijo para sentirse seguro durante las transiciones entre hogares?
- ¿Qué situaciones suelen activar actualmente el estrés o la ansiedad de nuestro hijo?
- ¿Cómo podemos hacer que esta temporada se sienta más predecible para nuestro hijo en ambos hogares?
Para establecer un plan de crianza compartida que funcione durante las fiestas, no es necesario que tú y el otro padre sean amigos. Pero sí es importante que puedan trabajar como aliados para el bienestar de tu hijo.
Consejos para la crianza compartida durante las fiestas
Una vez iniciada la conversación, comparte lo que realmente funciona para tu hijo de forma sencilla y práctica. Esto le ayudará a vivir las fiestas con una mayor sensación de seguridad emocional.
Por ejemplo, puedes mencionar algún objeto que le brinde consuelo y que le guste llevar cuando viaje durante el Día de Acción de Gracias, sugerir una rutina sencilla para su llegada en Nochebuena o proponer una celebración de Año Nuevo más tranquila. Hazlo desde una actitud generosa: “Esto es algo que le ayuda. Pensé que te gustaría saberlo”.
Cuando la cooperación no sea posible, enfócate en aquello que sí está bajo tu control: tu hogar. Haz de él un refugio seguro. Refuerza la sensación de seguridad y la conexión en cada transición, y busca apoyo en un terapeuta informado sobre el trauma y capacitado en TBRI®, o en tu comunidad de fe.
Mucho más que un calendario para la crianza compartida durante las fiestas
Emanuel, Dios con nosotros, entró en nuestro mundo no cuando las circunstancias eran ideales, sino en medio del desplazamiento y la incertidumbre. Él no es ajeno a las familias quebrantadas. Él entra en ellas.
Esta temporada, mientras haces esa llamada, preparas la maleta y acompañas a tu hijo en cada transición, recuerda que no solo estás organizando un calendario para las fiestas. Estás construyendo una sensación de seguridad, poco a poco, con cada momento predecible.
Inicia la conversación esta semana. Tu hijo ya está contando los días.
CONCLUSIÓN CLAVE
Aunque las fiestas todavía parezcan lejanas, para los niños de familias separadas la constancia es importante. Comienza a planificar desde ahora el calendario de crianza compartida durante las fiestas, de modo que tu hijo pueda contar con rutinas sencillas y predecibles durante esta temporada.
PREGUNTAS PARA APLICAR
- ¿Sobre qué rutinas necesitas ponerte de acuerdo con el otro padre de tu hijo?
- ¿Cómo puedes ayudar a que tu hijo se sienta seguro mientras se adapta a vivir entre dos hogares?
ACTIVIDAD
Mientras se trasladan de una casa a otra, aprovecha el tiempo en el automóvil para enseñarle a tu hijo la importancia de la oración jugando Respira y cree. Encuentra este juego y muchos más en la colección de actividades de Momentos Cotidianos™.
VERSÍCULO CLAVE
“Si necesitan sabiduría, pídansela a nuestro generoso Dios, y él se la dará; no los reprenderá por pedirla.” ~ Santiago 1:5 (NTV)
ORACIÓN
Padre, por favor, dame sabiduría para afrontar esta etapa junto al otro padre de mi hijo. Ayúdame a glorificarte en cada interacción. En el nombre de Jesús, amén.
