Di: Gracias por compartir conmigo. Es importante recordar que, sin importar lo que sientas, nunca estás “equivocado”. Tus emociones están bien, sean cuales sean.
Sin embargo, Dios no quiere que afrontemos nuestras emociones solos. Por eso, nos ha dado personas en nuestra vida que se preocupan por nosotros. Siempre puedes venir a hablar conmigo sobre lo que sientas.
La Biblia nos dice que nuestras cargas (luchas, problemas) suelen sentirse más ligeras cuando las compartimos con otros.
Comparte la esperanza de la Palabra de Dios y ora con tu hijo.
Ayúdense a llevar los unos las cargas de los otros, y obedezcan de esa manera la ley de Cristo.
Gálatas 6:2 (NTV)
Querido Padre celestial, gracias por darnos un arcoíris de emociones para sentir y experimentar. Pero, sobre todo, gracias por no dejarnos enfrentarlas solos. Ayúdanos a compartir nuestras cargas y preocupaciones contigo. En el nombre de Jesús, amén.